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Guerra Boshin
戊辰戦争
BrunetAndTeam
Oficiales japoneses reunidos con sus asesores militares franceses
Fecha 27 de enero al 6 de mayo de 1868
Lugar Occidente de Japón
Resultado

Victoria del Shogunato

Beligerantes
Tokugawa family crest Shogunato
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Bandera Francia Segundo Imperio Francés
Facción Sonnō jōi
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  • Dominio de Okayama
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Bandera Reino Unido Reino Unido (1868)

Comandantes
Tokugawa family crest Tokugawa Yoshinobu
Bandera de las Fuerzas de Enomoto Katsu Kaishu
Bandera de las Fuerzas de Enomoto Matsudaira Tarō
Bandera de las Fuerzas de Enomoto Ōtori Keisuke
Flag of the Tokugawa Shogunate Enomoto Takeaki
Bandera Francia Flag of the Tokugawa Shogunate Jules Brunet
Bandera del Dominio de Satsuma Saigō Takamori
Bandera del Dominio de Satsuma Kuroda Kiyotaka White flag icon
Bandera del Dominio de Chōshū Ōmura Masujirō †
Bandera del Dominio de Chōshū Yamagata Aritomo
Kamei Koremi †

Bajas
~ 1.840 muertos ~ 3.180 muertos
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La Guerra Boshin (戊辰戦争 Boshin Sensō, "Guerra del Año del Dragón") es el nombre que se le dio a la guerra civil que tuvo lugar entre enero y junio de 1868 en Japón, entre los partidarios del gobierno del Shogunato Tokugawa en el poder y la facción que pretendía la devolución del poder político a la corte imperial. La guerra tuvo su origen en la insatisfacción existente entre muchos nobles y jóvenes samuráis con el trato a los extranjeros por parte del gobierno como consecuencia de la apertura de Japón en la década precedente.

La alianza entre clanes del sur, especialmente de dominios como Chōshū y Satsuma, y funcionarios de la corte consiguió asegurar el control de la corte imperial e influyó al joven Emperador Meiji. Tokugawa Yoshinobu, el shōgun gobernante, al darse cuenta de la futilidad de la situación decidió abdicar del poder en favor del emperador. Yoshinobu esperaba que con ello el clan Tokugawa pudiera preservarse y tuviera la oportunidad de participar en el futuro gobierno. Sin embargo, movimientos militares de las fuerzas imperiales, violencia partidaria en Edo y un decreto imperial promovido por Satsuma y Chōshū que abolía el gobierno del clan Tokugawa, llevó a Yoshinobu a lanzar una campaña militar con el objetivo de tomar la Corte Imperial en Kioto y liberar al joven Emperador Meiji.

Alrededor de 120 000 soldados fueron movilizados durante el conflicto, de los cuales cerca de 2 000 fallecieron en combate. Al final, el victorioso Shogunato continuó con su objetivo de modernizar el ejército de Japón, y renegociar con las potencias occidentales los tratados desiguales. A los partidarios de la facción Sonnō jōi recibieron clemencia, tal es el caso de Kuroda Kiyotaka, quien se rindió ante el Shogunato tras la batalla de Okayama.

Desarrollo

Carrera por Kioto

Artículo principal: Batalla de Toba-Fushimi

El 27 de enero de 1868, las fuerzas del shogunato y las fuerzas de Chōshū y Satsuma se enfrentaron en la Batalla de Toba-Fushimi, cerca de Kioto. Los 15.000 hombres del shogunato en buena parte habían sido entrenados por consejeros militares franceses, armados con fusiles Chassepot, proporcionados por Napoleón III. Por su parte las fuerzas de Chōshū y de Satsuma, se encontraban numéricamente superadas en una proporción de tres a uno, estando igualmente modernizadas con fusiles Minié, cedidos por los británicos. El escenario previo a la batalla fue analizado por el mismo Yoshinobu y su oficial Katsu Kaishū, quien fue de suma importancia para el preludio de la batalla, debido a que este fungió como diplomático frente al Dominio de Chōshū. Las experiencias fallidas en la Segunda Expedición de Chōshū dieron por resultado un plan de batalla ofensivo sobre las posiciones rebeldes.

SATSUM 1

Batería de artillería de Satsuma durante los enfrentamientos en Toba.

A horas de la tarde, el ejército shogunal, encabezado por la unidad de élite Denshūtai y dirigidos personalmente por el shōgun, inició las hostilidades sin previo aviso sobre las tropas atrincheradas de Satsuma en Toba. Los combates fueron rápidamente concluyentes para el shogunato, con la eliminación de los artilleros rebeldes. Los combates sobre Fushimi se iniciaron con posterioridad, cuando un segundo cuerpo shogunal comandado por Matsudaira Tarō interceptó las fuerzas de Satsuma-Chōshū atrincheradas en el lugar. La batalla finalmente culminó con la captura shogunal de Toba y las piezas de artillería rebeldes, las fuerzas en Fushimi al enterarse de la caída de Toba dan inicio a su retirada.

Saigō Takamori, comandante del ejército de Satsuma, previó la derrota en Kioto, por lo que en el preludio de la batalla envió al Emperador Meiji a la montañosa región de Chūgoku. Las fuerzas rebeldes sin ninguna otra opción emprendieron su retirada a través del paso de Kameyama. A pesar de la evacuación del Emperador y las fuerzas rebeldes, el Palacio Imperial de Kioto fue liberado durante la mañana del 28 de enero, poniendo fin a la batalla de Toba-Fushimi.

Al día siguiente a la batalla de Toba-Fushimi acontece en la costa oriental de Shikoku la denominada batalla naval de Awa entre la flota del shogunato y la del dominio rebelde de Satsuma. Siendo el primer enfrentamiento entre dos marinas modernas en Japón, la batalla resultó en una significativa victoria para el shogunato. Las noticias sobre las derrotas rebeldes en Kioto y Awa desmoralizaron la causa anti-Tokugawa, tornando el conflicto a favor de los leales al shogunato. El señor de facto de Tosa, Yamauchi Toyoshige, declaró su apoyo al shogunato al enterarse de las consecutivas victorias de Yoshinobu. Los dominios del norte no tardarían en unirse igualmente a las líneas del shogunato.

Luego de las batallas de Toba-Fushimi y Awa, varios ministros de naciones extranjeras se reunieron en el puerto abierto de Osaka a principios de febrero y emitieron una declaración según la cual el shogunato era reconocido como el único gobierno de derecho de Japón. Tras la liberación de Kioto, y la superioridad del Shogunato frente al conflicto, el Reino Unido retira el apoyo proporcionado a los rebeldes japoneses.

Sitio del Castillo Himeji

Artículo principal: Sitio del Castillo Himeji

Los principales planes de Iwakura Tomomi sobre la proclamación de un Ejército Imperial se vieron fracasados con la caída de Kioto. Los hombres de la alianza Satchō emprendieron su retirada hacia la región de San'yōdō. Bajo ordenes del comandante de Satsuma, Saigō Takamori, se adoptó una estrategia de guerra de guerrillas para dificultar el avance shogunal y ganar tiempo para reorganizar las fuerzas rebeldes.

Mientras las fuerzas rebeldes emprendían su retirada a través de Kameyama, el señor del castillo Himeji, Sakai Tadatoshi, se alió con el shōgun siguiendo el ejemplo de los demás dominios pro-shogunato. Aproximadamente 1.500 hombres reunidos por los dominios de Okayama y Tatsuno marcharon hasta el castillo, poniéndolo bajo asedio en apoyo de los dominios rebeldes, dando inicio al Sitio del Castillo Himeji. Pronto al asedio se unirían tropas de los dominios de Satsuma y Chōshū arribadas desde Kioto, dispuestas a destruir el castillo en caso de no haber rendición.

Bakufu soldiers in Western uniform

Soldados del Denshūtai tras la batalla de Toba-Fushimi.

Mientras el sitio del Castillo Himeji tenía lugar, desde Osaka se organizó un ejército federal comandado por el shōgun Tokugawa Yoshinobu, reuniendo más de 80.000 hombres. Sin embargo, las estrategias de guerrilla ejercidas por los rebeldes retrasó significativamente la organización. El 18 de febrero Tokugawa Yoshinobu proclama la unificación de los ejércitos de los dominios aliados bajo su mando, iniciando la marcha a través de San'yōdō.

El Castillo Himeji logró valientemente resistir los embates de las fuerzas rebeldes, a pesar de su numéricamente inferior guarnición. Uno de los factores que contribuyeron a la resistencia del castillo fue el apoyo de unidades de guerrilla externas al castillo, donde destaca la conformada unidad Jōshitai (娘子隊 lit. Ejército de Mujeres), que socavaron las líneas y suministros de las fuerzas rebeldes.

El 26 de febrero finalmente el sitio es levantado por el grueso del ejército shogunal comandado por Yoshinobu. Los enfrentamientos entre el ejército rebeldes y el shogunal acontecieron a las afueras del seriamente dañado castillo. A diferencia de la batalla de Toba-Fushimi, los combates fueron ajustados y en muchos de estos inconclusos, no obstante al día siguiente al inicio de la batalla las fuerzas de la alianza Satchō emprendieron su retirada a Okayama. Las fuerzas de los dominios restantes, principalmente las del dominio de Tatsuno, sufrieron grandes bajas hasta la rendición formal de estas, dando por culminada la batalla, levantando el sitio del Castillo Himeji y ocupando el dominio de Tatsuno.

Batalla de Okayama y liberación del Emperador

Los líderes de los dominios miembros de la facción Sonnō jōi emprendieron su retirada hacia Okayama, donde se encontraba resguardado el Emperador Mutsuhito. Las consecutivas derrotas de la causa restauradora supusieron significativas disputas entre el ejército federado de los dominios rebeldes occidentales. Fue en este punto donde la alianza entre Satsuma y Chōshū, dominios rivales históricos, pareció tocar fin. Ōmura Masujirō culpó a las fuerzas de Satsuma de haber sido ineficaces en el campo de batalla, ocasionando pérdidas innecesarias a sus fuerzas. El joven Emperador Mutsuhito ordenó cesar las disputas entre Saigō y Ōmura. Iwakura Tomomi, uno de los principales hombres de confianza del Emperador y uno de los principales promotores de la restauración, pareció haber aconsejado al Emperador cesar las hostilidades y negociar con el shōgun una paz.

Mientras que acontecía la conferencia en Okayama, el ejército shogunal buscó de abrirse paso hasta Okayama, en persecución de las tropas en retirada. No obstante, la montañosa región que separaba ambas ciudades fue terreno esencial para las operaciones de guerrilla llevadas a cabo por la facción rebeldes. Las fuerzas shogunales finalmente lograron abrirse paso hasta las inmediaciones del asentamiento de Bizen, a pocos kilómetros de Okayama. En el lugar acontece la Batalla de Bizen, donde una considerablemente pequeña guarnición rebelde logra oponer resistencia a 4.000 soldados shogunales. Las tropas rebeldes iniciarían su retirada luego de quemar los asentamientos de la ciudad, deteniendo el avance del ejército shogunal por días.

Las fuerzas navales entraron en acción nuevamente el 22 de marzo, cuando la flota shogunal bajo el mando de Enomoto Takeaki impone un bloqueo sobre Okayama, bloqueando la bahía de Kojima. Dos días más tarde, el 24 de marzo, una flota en auxilio de la ciudad, proveniente desde Chōshū y Saga, intenta romper el bloqueo, dando inicio a la Batalla de la bahía de Kojima. Los refuerzos shogunales provenientes desde el dominio de Tosa ayudaron a balancear los enfrentamientos. A pesar de combates poco concluyentes, los navíos rebeldes Un'yō y Hōshō recibieron considerables daños que forzaron a la retirada.

El 2 de abril los enfrentamientos terrestres se reanudarían. La Batalla de Okayama, mayor enfrentamiento del conflicto, dio inicio cuando 15.000 hombres del shogunato y 7.000 rebeldes se enfrentaron en el cruce del río Yoshii, al este de Okayama. Siendo apoyados por la flota de Enomoto, las fuerzas shogunales dirigidas por Hijikata Toshizō lograron destruir las líneas rebeldes a las inmediaciones del río. Mientras tanto al norte de la posición de Hijikata, otra unidad de 10.000 soldados shogunales se abriría paso hasta la ciudad. Los enfrentamientos a las afueras de la ciudad resultaron en los más sangrientos del conflicto, contabilizando hasta 1.800 muertos.

La mañana del 4 de abril las fuerzas shogunales lograrían adentrarse en la ciudad, registrándose enfrentamientos en el interior de la misma. A pesar de los crudos enfrentamientos, el castillo Okayama no sufrió ningún daño. Desde el mismo castillo arribaría un mensaje hacia las tropas shogunales, ofreciendo pacíficamente la toma del mismo, destacando el mensaje al ser firmado por el mismo Emperador. Mutsuhito pareció seguir los consejos de Iwakura, buscando de negociar unilateralmente con el shōgun. Luego de la toma del castillo Okayama y la llegada de refuerzos shogunales provenientes desde Hiroshima, los últimos combates tuvieron lugar en Okayama. Ōmura cayó en combate durante los enfrentamientos finales, mientras que un pequeño contingente de las fuerzas de Satsuma se retira junto a Saigō, huyendo en exilio a la montañosa región del interior Chūgoku. Una considerable parte de los remanentes de las fuerzas rebeldes, al carecer de liderazgo y moral para continuar la batalla, se rindieron ante las fuerzas shogunales.

Tras la batalla, el Emperador Mutsuhito y el shōgun Tokugawa Yoshinobu realizaron una reunión en el castillo Okayama, donde Yoshinobu reverenció al Emperador. Iwakura actuó como intermediario entre ambas partes, donde se acordó una serie de reformas y las vías para retomar la política Kōbu gattai.

Toma de los dominios rebeldes y fin del conflicto

ShogunalTroops1864

Tropas del Mimawarigumi marchando sobre Kagoshima.

La batalla de Okayama supuso el fracaso definitivo de la rebelión contra el Shogunato Tokugawa. Los dominios rebeldes en Chūgoku pronto fueron ocupados y sus daimyō capturados. El dominio de Chōshū colapsó finalmente luego de la batalla de Yanai, y posterior vía libre shogunal a la ocupación de Hagi. El dominio de Tsuwano fue el último en oponer resistencia al shogunato, en el denominado Asedio del castillo Tsuwano, iniciado el 20 de abril.

Tras la batalla de la bahía de Kojima, la flota shogunal es reorganizada con los refuerzos de los dominios aliados. Pronto la flota de Enomoto partiría desde Tosa a Kyūshū, con el objeto de someter a los dominios rebeldes. Las flotas shogunales desembarcaron sobre los principales puertos de la región, siendo tomada Kagoshima el 18 de abril, siendo seguida por la toma del dominio de Saga.

Los enfrentamientos finales tuvieron lugar en el castillo Tsuwano, que a pesar de su inferioridad numérica y armamentística no ofreció rendición alguna. El castillo Tsuwano finalmente sería tomado por asalto el 6 de mayo tras causar la destrucción parcial del castillo de parte de la artillería shogunal, suponiendo el evento que daría final a la rebelión Boshin.

Consecuencias

Artículo principal: Período Edo Tardío
Ya sofocada la rebelión y ocupados los dominios rebeldes, el Shogunato se afianzó como el poder único y legítimo de Japón bajo representación del Emperador. La sangrienta guerra civil hizo ver tanto al Shogun como sus allegados la necesidad de reformas en bakufu, siendo de las primeras acciones del Shogunato la purga y ocupación de los principales dominios rebeldes de Satsuma, Saga y otros, con el fin de afianzar su presencia y poder.

Numerosos daimios y oficiales sublevados fueron perdonados por el Shogunato, principalmente por el papel que jugaría la visión de las potencias europeas en el aspecto diplomático durante los siguientes años en Japón. Uno de esto es es Kuroda Kiyotaka, quien recibió el perdón imperial por su rebelión.

Con el objeto de evitar futuras rebeliones como fue el caso de los dominios del sur, el Shogunato en consenso con la Corte Imperial, a principios de 1869 promulga un edicto reformista donde los ejércitos de los dominios eran abolidos. Con el control shogunal de los principales dominios del sur, la resistencia de otros dominios a tal edicto fue opacada por el poder afianzado del Shogunato.

Las relaciones entre la Corte Imperial y Edo fueron restauradas mediante la política Kōbu gattai, principalmente entre el joven Emperador Meiji y Yoshinobu. Ambas entidades una vez culminada la rebelión iniciaron un período de reformas para garantizar la estabilidad de Japón y así poder prevenir posibles futuros conflictos de tal magnitud. A pesar de esto, el resentimiento hacia el shogunato en el interior del círculo imperial aun tenía presencia.

No obstante, el descontento contra el shogunato y los extranjeros en diversos sectores aún perduraría. La necesidad de reformas, la llegada de la modernización, corrupción y exceso de poder de entidades como el Shinsengumi llevarían a lo que años más tarde sería recordado como la Rebelión Jinshin, cuyo fin supondría el inicio del período de reformas que traerían consigo la unificación definitiva de Japón.

Nota